QUÉ OFRECEMOS

Toda persona puede aprender a bailar, esa es nuestra experiencia y nuestra pasión. Cuando algo no sale, hay un motivo y por tanto una solución, y nuestra especialidad es encontrarlo.

La buena noticia es que no hay excepciones, solo cosas a trabajar. La mayor parte de las veces las causas lo son; el desconocimiento del uso correcto del cuerpo, la dificultad en la escucha del ritmo o la capacidad para transmitir o recibir las indicaciones de nuestra pareja.

Habitualmente intentamos imitar lo que vemos en nuestros profesores sin comprender desde dónde y cómo se produce el movimiento o cuáles son las condiciones necesarias para que pueda haber una buena comunicación con nuestra pareja. El baile no es imitación, es sentimiento y solo requiere del despertar del bailarín que todos llevamos dentro.

No es necesario haber nacido para el baile, sólo la voluntad de aprender las áreas que no tienes innatas para ello.

Si tienes corazón, tienes ritmo. Este es el único requisito imprescindible.

Nuestra motivación para especializarnos en pareja o grupos reducidos es poder dar la atención personalizada que se requiere haciendo lo que más nos gusta; descubrir cuál es la dificultad, facilitar su superación, y ser testigos del disfrute de haberlo logrado.

Nuestro método es integral, teniendo en cuenta todos los factores que entran en juego en una pareja de baile, desde los pasos de cada disciplina, hasta la relación entre sus componentes pasando por el afinamiento del instrumento que necesitamos para bailar, el cuerpo.