Autoconciencia

APRENDIENDO A APRENDER

En eso estamos cada día, para nosotros enseñar no es otra cosa que aprender y lo hacemos  cada día. Bueno, para ser sinceros, a veces se nos olvida hasta que recordamos que todos los que estamos dentro de la clase estamos aprendiendo y enseñando a la vez, sino no es así, tarde o temprano termina no funcionando.

Lo que queremos decir es que para nosotros lo más importante es que los alumnos lleguen a disfrutar más de aprender que de lo aprendido. Sin duda disfrutamos que nuestros alumnos aprendan a bailar, pero para nosotros, es de vital importancia el modo en que se hace.

Y es que, aunque  todos damos por sentado que sabemos aprender, hay maneras y maneras. ¿Alguna vez habéis cuestionado vuestro modo de aprender  o incluso os habéis preguntado si podríais aprender de otra forma?

No todos reaccionamos igual ante una nueva propuesta.  Nuestra metodología  difiere de la dinámica habitual de una academia y vemos como algunos de nuestros alumnos, al enfrentarse a lo desconocido, conectan  con el miedo de múltiples formas; a no saber hacerlo bien,  a no comprender las indicaciones, a fallar, a soltar sus “vicios” adquiridos en el baile, a la reacción del otro, etc.

Nuestro interés  es que nuestros alumnos aprendan a aprender con menos miedo, menos resistencias y aplacando a ese juez interno que nos posee tan a menudo, que opina sobre todo  y a cada paso, retrasando así nuestro aprendizaje y asociándolo además con el esfuerzo.

Sin embargo, existe también un modo de aprender donde no sólo no es un esfuerzo  sino  que es una liberación, apasionante a cada paso y sin juicio,  donde lo que antes vivíamos como “arduos” retos, ahora son oportunidades para aumentan las ganas de aprender y de divertirnos haciéndolo.

Estamos profundamente agradecidos a  todos nuestros alumnos por enseñarnos cada día  cómo enseñar, son muchos los días que después de una clase hablamos sobre lo que nos han enseñado y lo vemos como una oportunidad para averiguar de qué nos tenemos que desprender para seguir aprendiendo.

Vanesa Saavedra

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Baile & Interpretación

DOS OREJAS, TRES ESCUCHAS

“De nada sirve aprender figuras de baile si no somos capaces de hacerlo al tiempo y al ritmo de la música”. Esto es lo que les comentábamos a un grupo de alumnos hace poco en una clase de salsa ante el deseo de querer avanzar en una figura cuando no estaban bailando a tiempo el paso básico.

Al aprender cualquier ritmo de baile, los alumnos tienden de manera natural a imitar los pasos y figuras que los profesores realizamos en las clases. Algunos lo cogen con mayor facilidad que otros, no pasa nada, es cuestión de práctica.

Si los profesores les marcamos los ritmos y tiempos en voz alta es posible que usando el sentido de la vista, nos lleguen a imitar. El problema surge cuando les dejamos a ellos solos para que inicien el baile, porque tienen más entrenada la vista que el oído. La consecuencia es que en el proceso se van acelerando o ralentizando en sus movimientos.

Esto no es porque no  hayan aprendido unos pasos o figuras sino porque no hay un desarrollo de la capacidad de escucha en tres sentidos:

  • Escucha de la música, ritmo y tiempo.
  • Escucha de nuestro cuerpo con esa música, ritmo y tiempo.
  • Escucha con nuestra pareja de baile.

Por parte de los profesores, tan importante es enseñar pasos como  darles las claves para que puedan bailarlo a tiempo correcto e identificar el ritmo. Aunque esto lo trataremos en otro post con algún que otro consejo, nuestra primera recomendación es escuchar la música de aquel ritmo que quiera aprender.

En segundo lugar, nos tenemos que ocupar de enseñar cómo escuchar nuestro propio cuerpo y cómo hacerlo al ritmo de la música.

Y en tercer lugar está la escucha con nuestra pareja de baile. Esta es más complicada porque entra en juego la comunicación. De nada sirve tener la escucha musical y corporal si no tenemos un cuidado y escucha del movimiento de nuestra pareja.

En nuestras clases, nos preocupamos de estos tres aspectos y es algo que le damos una vital importancia.

David Gutiérrez

 

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Técnica Corporal Dinámica

¿LO SABES?

Podríamos decir que suena igual una guitarra afinada que una sin afinar, podríamos decir también que suena igual una flauta de madera que una de plástico y que si el músico es bueno, puede tocar la novena de Beethoven con un violín de plástico y hacerlo resucitar para nuestros oídos. Como poder podemos, pero no es cierto y lo sabes.

Puestos a poder, se puede decir que la conciencia corporal y el uso correcto del cuerpo no tiene ninguna influencia en el baile, que se puede hacer una doble pirueta con tirabuzón hacia atrás aunque no sepas ni en qué pie tienes colocado el peso, que no importa dónde colocar una mano para indicar un giro o que da lo mismo desde donde se produce un movimiento de cadera. Insistimos, poder se puede, pero no es cierto y lo sabes.

Para ser sinceros este último “y lo sabes” es bastante más tímido que el primero. En nuestra experiencia todavía hay muy poca conciencia de lo importante que es trabajar el cuerpo en una clase de baile si queremos tener el resultado deseado.

Normalmente, hay prisa por aprender pasos para defendernos en una pista y después prisa por aprender unos más complicados para poder impresionar, dejando para después o para nunca cómo hacerlo de una manera afinada y en comunión con nuestro compañero, privándonos así, del verdadero disfrute de bailar en pareja. Si durante todo el baile estoy intentando mantener mi equilibrio, con inseguridad en las indicaciones, sobreviviendo a la dificultad de una pareja que no sabe cómo ha de tener su cuerpo para dejarse llevar, difícilmente podremos disfrutar, pudiendo convertirse incluso en algo más parecido a la lucha que a la danza.

Pretender obviar la conciencia corporal del aprendizaje de cualquier baile, sería como querer aprender a montar en bicicleta sin saber primero flexionar las rodillas. ¿Imposible? Imposible no, pero entonces tendríamos que aprender ya montados, con mucho menos equilibrio, mucha más dificultad y sin duda, alargando el tiempo de aprendizaje.

Además, lo que se aprende respecto al uso del cuerpo en una clase de baile traspasa las puertas de la academia hasta tu vida diaria. Son muchos los alumnos que nos agradecen la desaparición de molestias en rodillas, pies o espalda porque, en último término, bailar no es más que mover el cuerpo en una secuencia determinada y a distinto ritmo que las actividades diarias pero donde utilizamos los mismos músculos y partes del cuerpo.

Vanesa Saavedra

 

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Baile & Interpretación

EL ALGODÓN NO ENGAÑA, Y EL BAILE, TAMPOCO

La base para una buena relación es la comunicación y el baile es una potente y apasionante herramienta para ello. El baile en pareja es el test del algodón de nuestra manera de relacionarnos. A través de él, tomamos conciencia de nuestro juez interno a cada paso, nuestro miedo o facilidad en la distancia corta, la capacidad de entregarnos o nuestras reservas, nuestra seguridad al caminar o nuestro terror a equivocarnos, nuestra capacidad de empatía o su ausencia, nuestra capacidad para liderar o nuestro temor a hacerlo, nuestra generosidad o egoísmo al escuchar, nuestra capacidad de trabajar con alguien por un bien común o nuestra tendencia de ir “a nuestra bola”, nuestras ganas de abandonar ante las dificultades o nuestra determinación y fascinación para superarlos, etc.

Menos mal que el mayordomo del Tenn con bioalcohol no estaba en mi primera clase de baile en pareja porque efectivamente el algodón no engaña y el mío habría salido tirando a negro tizón con tanto miedo a la distancia corta y al graciosillo juez interno que me tragué al nacer.

Estoy inmensamente agradecida al baile por todo lo que me ha ayudado con estos temitas tan peliagudos para entenderse con una pareja no solo en el baile sino en mi vida personal.

En nuestro trabajo siempre asistimos fascinados ante estos cambios observando cómo nuestros alumnos poco a poco van ganando confianza, adquiriendo destreza y disfrutando de la comunicación en el baile y con su pareja. Es difícil de describir con palabras lo que sentimos, simplemente es algo espectacular que nos hace sentir profundamente agradecidos.

Vanesa Saavedra

 

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Baile & Interpretación

SALSA ¿CUBANA?

En cocina, una salsa es una mezcla de varios ingredientes que ayudan a enriquecer el sabor de una comida. Pues algo así viene a ser la música y el baile de la Salsa. Una mezcla de sonidos, ritmos y músicas que se fueron mezclando para enriquecer la música latina tradicional.

No es momento de hacer una teoría de su origen ni una historia detallado de ello, porque sería muy complicada desarrollarla y ni nosotros mismos la tenemos clara pero para hacernos una idea sencilla, os vamos a dar algunas claves de lo que es el origen de la salsa:

  • En primer lugar, la Salsa es un nombre inventado y comercial que se le dio en Nueva York allá a finales de la década de los 60 para generalizar un nuevo tipo de música latina que estaba surgiendo y que la comunidad latina se identificaba con ella.
  • La base musical de donde viene la Salsa es el Son, una música y baile original de Cuba.
  • Al Son se le fueron sumando ritmos tradicionales latinos como el Guaguancó, la Guaracha, el Montuno, el Mambo o el Chachachá entre otros.
  • Y toda esta música convivía al mismo tiempo en Nueva York con la música del Jazz, las Big Band de Swing y por supuesto el Rock & Roll.

Así que los músicos latinos que vivían en Nueva York, como si estuvieran preparando una nueva receta de cocina, tomaron la música original del Son y otros ritmos latinos, le fueron añadiendo un poco de allí, un poco de allá y ¡¡Bumm!!, nació un nuevo genero musical, que para comercializarlo, lo llamaron Salsa.

Cierto es que el nombre tampoco es original y ya se había utilizado años antes pero esto es otra historia de la que ya hablaremos. Lo apasionante es que podamos descubrirla con vosotros.

¿Nos acompañáis?

David Gutiérrez

 

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Baile & Interpretación

NO SOLO DE PASOS VIVE EL BAILE

Cuando aparecieron los programas de televisión de “Operación Triunfo” o “Fama” lo que pusieron de manifiesto es que cantar o bailar, no era sólo cuestión de coger un micrófono o aprenderse una coreografía.

En ambos programas/academias, todos los participantes tenían que implicarse en un trabajo integral teniendo en cuenta, no sólo el perfeccionamiento de su herramienta (voz/cuerpo), sino  también su desarrollo personal pasando para ello por diferentes disciplinas, desde la meditación o canto, hasta terapia o clases de interpretación.

Del mismo modo, para Ser Pareja de baile, no basta con 2 personas haciendo pasos, aunque estos se ejecuten a la perfección o al mismo tiempo musical. Hace falta más, mucho más.

El baile en pareja es una relación, aunque pueda ser tan fugaz como los 4 minutos que dura una canción y donde, sin duda, la comunicación no sólo es indispensable sino el lugar donde reside el éxito  y disfrute de cualquier relación.

En diferentes posts, profundizaremos en las técnicas y disciplinas necesarias para disfrutar de Ser Pareja en el baile de una manera plena. Esta reflexión sólo pretende hacernos conscientes de que para disfrutar de Ser Pareja de baile  tenemos que trabajar de una manera integral, teniendo en cuenta los múltiples factores, algunos invisibles, que entran en juego en el baile y donde sin duda, la comunicación ocupa un papel principal.

Vanesa Saavedra

 

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Baile & Interpretación

¿QUÉ PASA CUANDO SALES A BAILAR Y NO QUIERES HACER CAMBIO DE PAREJA?

Pues que se enciende el motor derecho de nuestro proyecto que es precisamente dar cabida a esta minoría bailona que quiere seguir disfrutando de bailar y continuar formándose sin la necesidad de cambiar de pareja.

Porque no nos engañemos, si no quieres cambiar de pareja, la cosa está difícil. Poder se puede, pero las normas sociales del baile no invitan a ello. No es una crítica, nos encanta que haya tantos sitios donde salir a bailar y conocer gente. Nosotros nos conocimos así y disfrutamos mucho de ello. Lo que echamos en falta, es que haya algún lugar para los que quieren dejar el baile para el ámbito privado de la pareja.

En las academias de baile generalmente rige la misma regla, el cambio de pareja para prender es condición obligatoria. Nuevamente estamos de acuerdo con que es una manera maravillosa de aprender a bailar, que aporta muchas ventajas al aprendizaje, pero hacerlo sin cambio de pareja, no tiene menos, sólo otras.

El mundo del baile no fomenta la pareja, claro que tampoco es esa su función, al fin y al cabo, es un negocio, que como otro cualquiera, lo que busca es una rentabilidad y no formar parejas estables. Pero la realidad es que, en un elevado porcentaje, rozando la totalidad, en las salas de baile actuales el público es gente soltera.

Normalmente cuando se forma una pareja acaba abandonando el mundo del baile y sus pistas y en muchos casos, no es porque no les guste bailar, sino porque no se sienten cómodos con la dinámica de cambio de pareja, ni acogidos por el ambiente.

Con el tiempo nos encantaría poder facilitar una sala de baile para parejas, matrimonios o amigos que quieran aprender entre ellos, pero para las clases sin cambio de pareja, ya no hay que esperar, solo animarse a nuestras clases regulares, particulares o talleres.

Nosotros estaremos encantados de recibiros y brindaros ese espacio para que disfrutéis de este hobby tan completo en pareja.

Vanesa Saavedra

 

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Baile & Interpretación, Técnica Corporal Dinámica

TÉCNICA DE GIRO

Los giros en salsa o bachata normalmente, son un momento inestable para el alumno por varios motivos:

1.- Desconocimiento de lo que hacen nuestros pies durante el giro.

Habitualmente lo que hacen es, sobrevivir. Asumimos ese momento de descontrol confiando en recuperarlo más adelante cuando este termine.

La realidad es que trampeamos girando sobre un solo pie, y  deseando apoyar el otro.

Salvo excepciones que requieren específicamente de una pirueta, durante el giro se deben de respetar los tres tiempos con sus respectivos cambios de peso. La única diferencia, es que cambian la posición de los pies.

Da igual en qué dirección giremos, nuestra dificultad reside en dejar el peso en el paso “2” del giro. Girar sobre nuestro propio eje, no es un movimiento habitual al caminar por lo que nos produce una sensación de inestabilidad. Lo que hacemos entonces es girar el “1” y el “2” sobre el pie que inicia el giro apoyando el otro rápidamente en el “3”.

Esto más que girar, es un sálvese quien pueda de toda la vida, que si bien es cierto que no nos mata, nos hace perder confianza y nos desestabiliza, pudiendo incluso hacernos perder el  tiempo musical y, por supuesto, arrancar inseguros en el siguiente paso.

2.- Despegarnos del suelo elevándonos hacia arriba durante el giro.

La consecuencia natural de este gesto, es el desequilibrio y la pérdida de apoyo.

Lo que necesitamos, es justo lo opuesto, afianzarnos en el suelo porque vamos a coger mayor velocidad y necesitamos bajar nuestro centro de gravedad para anclarlos al suelo.

Las caderas, rodillas y tobillos deben permanecer ligeramente flexionados y fortalecidos por igual. Para una correcta y natural contracción abdominal manteniendo el cuerpo fortalecido  durante el giro, es indispensable que estas articulaciones no estén totalmente estiradas o hiperextendidas.

Una imagen mental que resulta de gran utilidad a nuestros alumnos es imaginarse un sacacorchos penetrando en la tierra durante el giro.

3.- Girar fuera de nuestro eje.

¿Qué ocurre si intentamos girar una peonza con su eje inclinado respecto al suelo? Pues en el mejor de los casos, que girará poco tiempo y en el peor que se caerá.

Cuando intentamos hacer girar una peonza con la mano, bien por experiencia o bien por intuición, la colocamos con el eje lo más vertical posible al suelo porque, efectivamente, gira mejor, con más equilibrio y durante más tiempo.

Muchos de los giros en el baile son en el sitio y otros incluyen desplazamiento, pero en todos los casos, hay que tener en cuenta esta regla de girar sobre nuestro propio eje.

También en esto entran otros factores como la colocación de la mano del hombre o desde donde  ejerce la fuerza de giro, la utilización del fondo pélvico o la rotación externa de rodilla,  pero ese es otro capítulo que abordaremos en otro post.

Conclusión, el giro lo que precisa es de más control y conciencia corporal por lo que en cualquier baile que enseñamos, y en todas nuestras clases,  tiene una atención especial.

Nuestro interés es que nuestros alumnos dejen de temer a las vueltas o desear que estas terminen, sino por el contrario que las disfruten y deseen tanto o más que un paso básico.

Vanesa Saavedra

 

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Baile & Interpretación

¿CÓMO BAILAR UNA SALSA ROMÁNTICA?

Hace ya más de 15 años que el cubano y profesor de salsa Yoel Palacios me despertó la pasión de lo que era una salsa romántica y cómo poder bailarla. Para mí fue un antes y después en el baile y en la interpretación al descubrir que bailar una salsa no era una acumulación de figuras y vueltas a cual más complicada sino que tenía un lenguaje gradual y en comunicación con la pareja.

Bailar una salsa romántica es conectar con tu pareja en el baile y en la música. Poder ofrecer con tus movimientos y baile aquello que la música y la letra de una salsa te está mostrando. Respetando los momentos lentos y rápidos, respetando las paradas o golpes de la música, jugar con la música o quizás con la voz del cantante, haciendo gradual el baile desde las cosas más sencillas para conectar con la pareja a los momentos más rítmicos y movidos. Siempre con una complicidad, comunicación, respeto y escucha con tu pareja, porque lo importante es transmitir siempre un sentimiento.

La salsa romántica es un género que surgió allá en los años 80. Se trata de un ritmo generalmente lento, con temáticas que hablan tanto de amor como de desamor (yo diría que mucho más de desamor lamentablemente).

De manera general podríamos decir que la canción se divide en varias partes:

  • Introducción: Que suele ser musical y lenta o una frase que da paso a una introducción musical
  • Desarrollo: Aquí viene la narración de la historia contada en las estrofas y con un estribillo que se repite y da el hilo conductor a la salsa.
  • Giro de música: Al acabar toda la narración hay unas frases sólo de música en donde se incrementan el número de instrumentos musicales y con una variación.
  • Apogeo: Es el final de la salsa en donde el/la cantante enfatiza algunas frases y el coro le responde con otra frase pero no hay desarrollo del tema.
  • Final: La canción o bien termina de nuevo como empezó, de una manera muy lenta o bien termina de una manera cortante.

Para ser un poco más prácticos, intentaré explicarlo a través de una salsa romántica y comercial a la vez, Escapémonos de Marc Anthony y Jenifer López:

 

INTRODUCCIÓN

La salsa empieza con una introducción musical en donde la pareja debería a empezar a tomar conciencia simplemente bailando pasos básicos, sería como una introducción para conocer nuestro baile, una expresión corporal que sea una presentación, como un: ‘hola, soy X, ¿empezamos a bailar?’

DESARROLLO

(Estrofa) “Escapémonos tan lejos de aquí / Distantes de todo / En la oscuridad donde no haya más / Que ver en tus ojos”

En este momento la música es lenta, no hay percusión por lo que el movimiento ha de ser lento y en el sitio, casi bailando con la voz del cantante y no con la música.

(Estrofa) “Escondámonos de la multitud / Del absurdo día a día / Donde todas esas cosas que perturben / No estén más en nuestras vidas, en nuestras vidas”

Con la voz femenina y la música es buen momento para ir conociendo a la pareja y empezar a moverse con tranquilidad haciendo vueltas sencillas. De esta manera nos preocupamos de saber cómo baila cada uno y adaptarnos uno y otro para que siempre estemos igualados y al mismo nivel.

(Estribillo) “Para que estemos solos amor…”

Esta es la parte del estribillo que se repetirá. Hay más movimiento y más ritmo por lo que podemos empezar algunas figuras algo más complicadas pero siempre cuidando el nivel de la pareja.

(Estrofa) “Escapémonos por necesidad / Nos debemos tanto / Si el amor está, no hay porqué esperar / El donde o el cuando”

Una nueva estrofa y cambia el ritmo a más lento por lo que volvemos a retomar nuestro baile lento y tranquilo y si hemos perdido algo de comunicación con la pareja (que no deberíamos) es el momento de retomarlo de una forma pausada.

(Estrofa) “Escondámonos de la multitud / Del absurdo día a día / Donde todas esas cosas que perturben / No estén más en nuestras vidas”

En esta estrofa fijaros que en las dos primeras frases la música casi desaparece y solamente hay voz. Es un momento de nuevo para dejar de dar pasos e interpretar con nuestro cuerpo volviendo a un baile calmado para entrar de nuevo en el baile.

(Estribillo) “Para que estemos solos amor…”

Repetición del estribillo por lo que volvemos en nuestro baile a movernos un poco más, indicando figuras e incluso respetando algunos golpes que se escuchan en la canción.

GIRO DE MÚSICA

Al acabar de contar toda la historia, hay un cambio en la música escuchando sólo instrumentos musicales e introduciendo algo nuevo. Pues en nuestro baile, en este momento ya hemos conocido a nuestra pareja, sabemos cómo baila, sabemos qué desarrollo de figuras se pueden hacer y cuáles no, hemos controlado el espacio y la comunicación. Es un “¿ya nos conocemos? Pues a divertirnos…”

APOGEO

El final de la salsa se introduce con un golpe seco de música y Marc Anthony y Jennifer López dicen una frase y el coro acompaña “Te regalo el mundo si nos dejan solos”, hay más ruido, más voces y un ritmo más fluido. Es el momento ya de poder bailar fusionando movimientos, figuras, ritmos pero eso sí, siempre cuidando a la pareja, eso que no se olvide.

FINAL

Y el final de la canción es una música instrumental que en este caso va bajando de volumen por lo que en nuestro baile también podemos ir bajando la intensidad de movimientos y figuras para que todo acabe como empezó.

Estas recomendaciones no hay que seguirlas al pie de la letra, es una sugerencia, pero lo que sí os invito es a que podáis escuchar la canción tranquilamente, os imaginéis bailando con vuestra pareja, intentéis interpretar estos cambios en función de la canción y la música y os aseguro que si lo sentís, vuestro baile se convertirá en algo mucho más agradable de comunicación entre la pareja y la pareja con la música.

¡Ánimo y ya nos contaréis vuestra experiencia!

David Gutiérrez

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