Autoconciencia

¿CREES TENER PROBLEMAS DE PAREJA? SI QUIERES LA RESPUESTA CAMBIA LA PREGUNTA

 

Quizá cuando miramos a nuestra pareja y nos preguntamos si nos gusta nuestra relación nos estemos saltando una pregunta esencial.

Quizá nos estemos saltando la única pregunta que contiene la respuesta  desde donde podemos experimentar el cambio real que buscamos:

¿Cómo es mi relación conmigo?

Si cuando no sé algo me critico, si soy mi mayor juez a cada paso, si temo mi ignorancia, si huyo constantemente de mis dolores más profundos, si los tapo con actividad, medicación, alcohol o adrenalina, si no confío ni en mí ni en la vida, si me siento inferior y me comparo constantemente, si me valoro en función de lo que tengo, si escondo mis sentimientos o actos porque me avergüenzan, ¿no sería una utopía creer que en mi relación con otro encontraré algo distinto? Lo sería.

Quizá nuestra pareja es la solución, pero no porque nos pueda dar lo que creemos no tener sino porque es nuestra oportunidad para desprendernos de lo que nos separa de sentirnos plenos tal como somos.

Es en relación cuando podemos observar nuestras reacciones, pensamientos y emociones. Es así como descubrimos como es nuestra relación con nosotros mismos.

¿Y si la causa de mi insatisfacción está dentro mí y no fuera, ni en el otro?  Pues lo que ocurre es que estamos en el único lugar donde  mi relación de pareja puede mejorar. El lugar donde el rencor se vuelve agradecimiento y cesa la lucha y el dolor de intentar cambiar al otro. Lo que ocurre es que estamos a un paso de dejarnos en paz y de empezar a disfrutar de compartirnos.

“El que quiere busca amarse, el que ama ya no busca porque ya se encontró”

Vanesa & David

 

 

 

 

 

 

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Autoconciencia

¿QUIERES CAMBIAR A TU PAREJA? DESCUBRE QUÉ HAY DETRÁS DE ESA INTENCIÓN

 

Pues lo que hay detrás es un deseo de cambiarte a ti mismo y la oportunidad de tomar conciencia de que eres tú el que piensas que deberías cambiar para ser amado.

Si lo pensamos bien, el párrafo anterior está lleno de buenas noticias que tienen como objetivo final que te aceptes tal cual eres  porque, realmente, ante lo que estamos es ante la inmensa oportunidad de dejarnos en paz.  Sólo cuando esto suceda ya no tendremos que hacer ningún esfuerzo para aceptar a nuestra pareja tal cual es, sucede por sí solo, porque ya no necesitas  poner fuera de ti el dolor que te causa pensar que tendrías que ser de otra manera.

¿Nos hemos cuestionado alguna vez que si pensamos que los demás tienen que cambiar para que nosotros seamos felices sea  porque es exactamente lo que pensamos de nosotros mismos? ¿Nos hemos planteado alguna vez  lo que duele pensar que tal y como somos no es suficiente?

No se trata de cambiarse sino de reconocerse. Se trata de aprovechar el regalo que nos brinda nuestra relación diariamente para desprendernos de aquello que nos separa de ser felices tal cual somos.

¡Ojo! que no estamos diciendo que este mal sentir el deseo de cambiar al otro ni que haya que disimularlo o controlarlo. Estamos diciendo todo lo contrario, todos secretamente tenemos ese sentimiento de insatisfacción con nosotros mismos. Lo que estamos diciendo es que aprovechemos la oportunidad que nos brinda nuestra relación de pareja de para poder reconocerlo. Darnos cuenta sin juzgarnos  es el primer paso para aprender a dejarnos en paz y dejar de necesitar al otro como chivo expiatorio.

  “ El camino más corto para enamorarse de otro es empezar por uno mismo, ese lugar donde yo soy tu y podemos compartirnos”

                                                                                                                                               Vanesa&David

 

 

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Autoconciencia, Baile & Interpretación

¿POR QUÉ EL BAILE MEJORA NUESTRA RELACIÓN DE PAREJA?

Pues porque el baile tiene como objetivo alcanzar la máxima comunicación entre dos personas para que expresen unidas una sola melodía.

Lo que realmente nos une a nuestra pareja es sin duda la voluntad de encuentro. Sin ella todas las demás herramientas se quedan cojas. Si dos personas quieren encontrarse de manera genuina ya tienen recorrido más de  la mitad del camino. Ahora sólo queda encontrar la herramienta que facilite este encuentro y el baile es una herramienta infalible ya que nos permite trabajar con profundidad todos los aspectos que facilitan la comunicación y la escucha, tanto corporal como emocional, produciendo un aumento de la empatía, intimidad, conexión y entendimiento en la pareja.

El baile en pareja empieza con un abrazo y con dos personas teniendo que ponerse de acuerdo. Sin duda este punto de partida ya es el mejor escenario para ser pareja; cercanía y la necesidad de trabajar juntos por un objetivo común.

A partir de aquí el aprendizaje de los pasos e interpretación y expresión musical, el despertar de la conciencia corporal y el uso correcto del cuerpo, así como el aumento de la capacidad cognitiva y de la escucha propia y de nuestro compañero nos llevaran en volandas a mejorar nuestra relación de pareja.

Sin perder de vista nunca nuestro objetivo, la compenetración de la pareja, sólo nos queda sorprendernos como las ganas de entendernos y conectar con nuestra pareja hacen que una actividad tan lúdica y amena como el baile trasformen nuestra relación.

Vanesa y David

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Baile & Interpretación, Técnica Corporal Dinámica

EL CUERPO: HERRAMIENTA DE COMUNICACIÓN DEL BAILE

Lo cierto es que la mecánica del cuerpo es aun más compleja que la de un reloj, aunque este no sea ni suizo. Tampoco es menos cierto que es el cuerpo con lo que bailamos y el medio que tenemos para comunicarnos con nuestra pareja de baile.

Del mismo modo un reloj necesita que todas  sus piezas hagan su función y estén perfectamente comunicadas, con el rozamiento justo y en perfecta armonía para dar la hora exacta, una pareja de baile necesita que dos personas conozcan el uso correcto de su cuerpo y que partes deben ponerse en comunicación para funcionar como pareja.

Mirando la foto de la mecánica de un reloj se comprende más fácilmente porque  no distinguimos  si unas piezas son masculinas o femeninas, simplemente comprendemos que todas deben hacer su función y qué de no ser así, en el mejor de los casos, el reloj no podrá dar la hora exacta y en el peor se parará.

En el baile no son las faldas ni los pantalones los que ejecutan el movimiento. En realidad la mecánica del baile no es tan distinta a la de un reloj porque lo que se pone en movimiento al bailar son los huesos, que no son ni más ni menos, que piezas que se comunican unas con otras.

Por eso insistimos que todo el mundo puede aprender a bailar, sólo hace falta tener la mayoría de los 206 huesos que conforman un esqueleto humano y aprender el correcto traslado de los pesos.

Arquímedes decía, “dame un punto de apoyo y moveré el mundo”. No sé si nosotros somos tan optimistas pero sin duda, en el baile, una parte imprescindible para bailar con la precisión de un reloj suizo es saber trasladar el peso en cada paso. Si no, acabaremos dando una hora que no toca y a destiempo.

A donde queremos llegar es que en toda pareja la clave es la comunicación, que ésta se realiza a través del cuerpo y por ello es imprescindible conocer y trabajar su mecánica. Los resultados son fascinantes y todos los cuerpos pueden trabajar y sentir como la comunicación, la escucha y la conexión mejora exponencialmente en poco tiempo.

       Vanesa Saavedra

 


 

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Autoconciencia

APRENDIENDO A APRENDER

En eso estamos cada día, para nosotros enseñar no es otra cosa que aprender y lo hacemos  cada día. Bueno, para ser sinceros, a veces se nos olvida hasta que recordamos que todos los que estamos dentro de la clase estamos aprendiendo y enseñando a la vez, sino no es así, tarde o temprano termina no funcionando.

Lo que queremos decir es que para nosotros lo más importante es que los alumnos lleguen a disfrutar más de aprender que de lo aprendido. Sin duda disfrutamos que nuestros alumnos aprendan a bailar, pero para nosotros, es de vital importancia el modo en que se hace.

Y es que, aunque  todos damos por sentado que sabemos aprender, hay maneras y maneras. ¿Alguna vez habéis cuestionado vuestro modo de aprender  o incluso os habéis preguntado si podríais aprender de otra forma?

No todos reaccionamos igual ante una nueva propuesta.  Nuestra metodología  difiere de la dinámica habitual de una academia y vemos como algunos de nuestros alumnos, al enfrentarse a lo desconocido, conectan  con el miedo de múltiples formas; a no saber hacerlo bien,  a no comprender las indicaciones, a fallar, a soltar sus “vicios” adquiridos en el baile, a la reacción del otro, etc.

Nuestro interés  es que nuestros alumnos aprendan a aprender con menos miedo, menos resistencias y aplacando a ese juez interno que nos posee tan a menudo, que opina sobre todo  y a cada paso, retrasando así nuestro aprendizaje y asociándolo además con el esfuerzo.

Sin embargo, existe también un modo de aprender donde no sólo no es un esfuerzo  sino  que es una liberación, apasionante a cada paso y sin juicio,  donde lo que antes vivíamos como “arduos” retos, ahora son oportunidades para aumentan las ganas de aprender y de divertirnos haciéndolo.

Estamos profundamente agradecidos a  todos nuestros alumnos por enseñarnos cada día  cómo enseñar, son muchos los días que después de una clase hablamos sobre lo que nos han enseñado y lo vemos como una oportunidad para averiguar de qué nos tenemos que desprender para seguir aprendiendo.

Vanesa Saavedra

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Baile & Interpretación

DOS OREJAS, TRES ESCUCHAS

“De nada sirve aprender figuras de baile si no somos capaces de hacerlo al tiempo y al ritmo de la música”. Esto es lo que les comentábamos a un grupo de alumnos hace poco en una clase de salsa ante el deseo de querer avanzar en una figura cuando no estaban bailando a tiempo el paso básico.

Al aprender cualquier ritmo de baile, los alumnos tienden de manera natural a imitar los pasos y figuras que los profesores realizamos en las clases. Algunos lo cogen con mayor facilidad que otros, no pasa nada, es cuestión de práctica.

Si los profesores les marcamos los ritmos y tiempos en voz alta es posible que usando el sentido de la vista, nos lleguen a imitar. El problema surge cuando les dejamos a ellos solos para que inicien el baile, porque tienen más entrenada la vista que el oído. La consecuencia es que en el proceso se van acelerando o ralentizando en sus movimientos.

Esto no es porque no  hayan aprendido unos pasos o figuras sino porque no hay un desarrollo de la capacidad de escucha en tres sentidos:

  • Escucha de la música, ritmo y tiempo.
  • Escucha de nuestro cuerpo con esa música, ritmo y tiempo.
  • Escucha con nuestra pareja de baile.

Por parte de los profesores, tan importante es enseñar pasos como  darles las claves para que puedan bailarlo a tiempo correcto e identificar el ritmo. Aunque esto lo trataremos en otro post con algún que otro consejo, nuestra primera recomendación es escuchar la música de aquel ritmo que quiera aprender.

En segundo lugar, nos tenemos que ocupar de enseñar cómo escuchar nuestro propio cuerpo y cómo hacerlo al ritmo de la música.

Y en tercer lugar está la escucha con nuestra pareja de baile. Esta es más complicada porque entra en juego la comunicación. De nada sirve tener la escucha musical y corporal si no tenemos un cuidado y escucha del movimiento de nuestra pareja.

En nuestras clases, nos preocupamos de estos tres aspectos y es algo que le damos una vital importancia.

David Gutiérrez

 

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Autoconciencia

DESPRENDERSE

Esta palabra no aparece como tal en nuestro método y sin embargo lo define. Como decía Einstein. “Sólo podemos cambiar aquello de lo que tenemos conciencia”.

Cuando trabajamos con una pareja nuestro objetivo no es descubrir que les falta para serlo sino más bien que les sobra para poder experimentarlo. Intentamos averiguar  qué es aquello que han interpuesto entre ellos que limita su comunicación.

Si pensamos en obtener, estamos partiendo de la premisa inconsciente de que no somos completos e iniciaremos una búsqueda sin sentido y sin fin que a cada paso nos aleja de la experiencia de nuestra propia plenitud, la cual ya está aquí, en nuestro momento presente.

No trabajamos para encajar dos mitades que se necesitan o se complementan sino para el hallazgo de las naranjas completas que se reconocen como parte de un mismo árbol  y una misma fuente. Eso es comunicación.

Sería como si a una bombilla encendida le pusieran un trapo encima y dedicara toda su vida a descubrir que le falta para ser luz, cuando lo único que necesita es darse cuenta de que tiene un trapo encima y desprenderse de él. Lo contrario, como decíamos al principio, sería una búsqueda sin sentido y sin fin.

Así que, con permiso de Einstein, tendremos una nueva mirada sobre su cita que se ajuste más a nuestro propósito:

“Solo podemos desprendernos de aquello de lo que tenemos conciencia”

Pues de eso va nuestro método, no se trata de obtener sino de desprenderse, no se trata de mejorarnos sino de dejarnos en paz, no se trata de querer cambiarnos sino de reconocernos y  todo esto sucede a través del baile, una herramienta divertidísima para esta toma de conciencia donde dejamos a un lado  nuestras interpretaciones para desprendernos de todo aquello que nos separa de Ser Pareja.

Vanesa Saavedra

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Técnica Corporal Dinámica

¿LO SABES?

Podríamos decir que suena igual una guitarra afinada que una sin afinar, podríamos decir también que suena igual una flauta de madera que una de plástico y que si el músico es bueno, puede tocar la novena de Beethoven con un violín de plástico y hacerlo resucitar para nuestros oídos. Como poder podemos, pero no es cierto y lo sabes.

Puestos a poder, se puede decir que la conciencia corporal y el uso correcto del cuerpo no tiene ninguna influencia en el baile, que se puede hacer una doble pirueta con tirabuzón hacia atrás aunque no sepas ni en qué pie tienes colocado el peso, que no importa dónde colocar una mano para indicar un giro o que da lo mismo desde donde se produce un movimiento de cadera. Insistimos, poder se puede, pero no es cierto y lo sabes.

Para ser sinceros este último “y lo sabes” es bastante más tímido que el primero. En nuestra experiencia todavía hay muy poca conciencia de lo importante que es trabajar el cuerpo en una clase de baile si queremos tener el resultado deseado.

Normalmente, hay prisa por aprender pasos para defendernos en una pista y después prisa por aprender unos más complicados para poder impresionar, dejando para después o para nunca cómo hacerlo de una manera afinada y en comunión con nuestro compañero, privándonos así, del verdadero disfrute de bailar en pareja. Si durante todo el baile estoy intentando mantener mi equilibrio, con inseguridad en las indicaciones, sobreviviendo a la dificultad de una pareja que no sabe cómo ha de tener su cuerpo para dejarse llevar, difícilmente podremos disfrutar, pudiendo convertirse incluso en algo más parecido a la lucha que a la danza.

Pretender obviar la conciencia corporal del aprendizaje de cualquier baile, sería como querer aprender a montar en bicicleta sin saber primero flexionar las rodillas. ¿Imposible? Imposible no, pero entonces tendríamos que aprender ya montados, con mucho menos equilibrio, mucha más dificultad y sin duda, alargando el tiempo de aprendizaje.

Además, lo que se aprende respecto al uso del cuerpo en una clase de baile traspasa las puertas de la academia hasta tu vida diaria. Son muchos los alumnos que nos agradecen la desaparición de molestias en rodillas, pies o espalda porque, en último término, bailar no es más que mover el cuerpo en una secuencia determinada y a distinto ritmo que las actividades diarias pero donde utilizamos los mismos músculos y partes del cuerpo.

Vanesa Saavedra

 

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Baile & Interpretación

EL ALGODÓN NO ENGAÑA, Y EL BAILE, TAMPOCO

La base para una buena relación es la comunicación y el baile es una potente y apasionante herramienta para ello. El baile en pareja es el test del algodón de nuestra manera de relacionarnos. A través de él, tomamos conciencia de nuestro juez interno a cada paso, nuestro miedo o facilidad en la distancia corta, la capacidad de entregarnos o nuestras reservas, nuestra seguridad al caminar o nuestro terror a equivocarnos, nuestra capacidad de empatía o su ausencia, nuestra capacidad para liderar o nuestro temor a hacerlo, nuestra generosidad o egoísmo al escuchar, nuestra capacidad de trabajar con alguien por un bien común o nuestra tendencia de ir “a nuestra bola”, nuestras ganas de abandonar ante las dificultades o nuestra determinación y fascinación para superarlos, etc.

Menos mal que el mayordomo del Tenn con bioalcohol no estaba en mi primera clase de baile en pareja porque efectivamente el algodón no engaña y el mío habría salido tirando a negro tizón con tanto miedo a la distancia corta y al graciosillo juez interno que me tragué al nacer.

Estoy inmensamente agradecida al baile por todo lo que me ha ayudado con estos temitas tan peliagudos para entenderse con una pareja no solo en el baile sino en mi vida personal.

En nuestro trabajo siempre asistimos fascinados ante estos cambios observando cómo nuestros alumnos poco a poco van ganando confianza, adquiriendo destreza y disfrutando de la comunicación en el baile y con su pareja. Es difícil de describir con palabras lo que sentimos, simplemente es algo espectacular que nos hace sentir profundamente agradecidos.

Vanesa Saavedra

 

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Baile & Interpretación

NO SOLO DE PASOS VIVE EL BAILE

Cuando aparecieron los programas de televisión de “Operación Triunfo” o “Fama” lo que pusieron de manifiesto es que cantar o bailar, no era sólo cuestión de coger un micrófono o aprenderse una coreografía.

En ambos programas/academias, todos los participantes tenían que implicarse en un trabajo integral teniendo en cuenta, no sólo el perfeccionamiento de su herramienta (voz/cuerpo), sino  también su desarrollo personal pasando para ello por diferentes disciplinas, desde la meditación o canto, hasta terapia o clases de interpretación.

Del mismo modo, para Ser Pareja de baile, no basta con 2 personas haciendo pasos, aunque estos se ejecuten a la perfección o al mismo tiempo musical. Hace falta más, mucho más.

El baile en pareja es una relación, aunque pueda ser tan fugaz como los 4 minutos que dura una canción y donde, sin duda, la comunicación no sólo es indispensable sino el lugar donde reside el éxito  y disfrute de cualquier relación.

En diferentes posts, profundizaremos en las técnicas y disciplinas necesarias para disfrutar de Ser Pareja en el baile de una manera plena. Esta reflexión sólo pretende hacernos conscientes de que para disfrutar de Ser Pareja de baile  tenemos que trabajar de una manera integral, teniendo en cuenta los múltiples factores, algunos invisibles, que entran en juego en el baile y donde sin duda, la comunicación ocupa un papel principal.

Vanesa Saavedra

 

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